Tras unas cuantas celebraciones familiares a cuestas, desde hace tiempo pienso que lo más fácil es comprar o hacer un buen pan de molde, un relleno interesante y a disfrutar, esto te permite prepararlo con antelación y así el día del evento intentar disfrutar un poco más de la celebración. Me considero una persona súper observadora, por ello cuando preparo la comida de un evento familiar, presto mucha atención a la reacción de la gente, ¿les gustará?¿sorprenderá?¿me habré pasado con el picante? No siempre todo puede quedar perfecto, pero hay diferentes tips que me dan algunas pistas.
Cuando los invitados entran por la puerta, es parada obligatoria la cocina, hay encuentran diferentes boles con rellenos, bandejas cubiertas con film o un paño, algo en una sartén tapado…puedo decir que es un de mis momentos favoritos, al menos he conseguido algo, despertar su curiosidad por lo que comerán ese día.
Puedo decir que este sándwich ha tenido tanto éxito que ya forma parte de las recetas tradicionales más demandadas por los invitados que vienen a comer a casa. Saben que odio repetir recetas pero la verdad es que está tan bueno que no me cuesta ir en contra de mis principios.
Ingredientes (aprox. 8 medios sándwiches):
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- 1 paquete de un buen pan de molde ( por ejemplo Gotri Tradi Pan Gourmet que se vende en Alcampo o similar, en este caso me decanté por uno de semillas de amapola, pero os aconsejo probarlo con un pan de molde de harina de maíz)
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- 1 pechuga de pollo (1/2 taza de leche, 1 cucharadita de pimentón, sal y orégano)
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- 1 aguacate
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- sal
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- pimienta
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- AOVE
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- mezcla de cayenas en polvo
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- mayonesa de lima (aceite de girasol, huevo, chorrito de lima, sal y ralladura de media lima). También se puede comprar mahonesa de bote y añadir ralladura de lima pero el resultado no es igual aunque sí es apto para embarazadas por ejemplo.
- 2 cucharadas de cebolla crujiente
Lo primero que haremos será macerar el pollo, en 1/2 taza de leche echáremos el pollo, una cucharadita de pimentón, orégano y sal al gusto. Con una media hora macerando será más que suficiente, procura dar un par de vueltas en ese tiempo al pollo para que se empape bien.
Pasado ese tiempo, cortamos el pollo en dados de un centímetro aproximadamente y freímos en una sartén con un chorro de aceite de oliva, procuramos no dejarlo muy seco, para ello esperamos a tener la sartén bien caliente antes de echar el pollo para que coja ese color tostado por fuera y jugoso por dentro, nos interesa que tenga jugosidad aunque no es preocupante, la mahonesa y el aguacate harán magia. Reservamos y dejamos atemperar.
Abrimos el aguacate por la mitad y con ayuda de una cuchara sacamos las dos mitades procurando dejar bien limpia la cascara. Cortamos el aguacate con un tamaño similar al del pollo. Salpimentamos.
Mezclamos el pollo con el aguacate y le añadimos la mezcla de cayenas en polvo (cuidado, siempre podremos rectificar).
Para la mayonesa de lima hacemos los mismos pasos que en una mahonesa tradicional, en un vaso de batidora ponemos unos 3 dedos de aceite de girasol, el huevo, la sal y el chorrito de lima. Siempre hago así (hace años lo vi en un programa de Karlos Arguiñano) la mayonesa y nunca se me ha cortado… Pongo todos los ingredientes a la vez, nada de ir añadiendo aceite poco a poco, unos antes que otro o cualquier truco raro. Ponemos la batidora en el fondo del vaso y encendemos a máxima potencia durante 10 segundos sin mover la batidora, veremos que poco a poco se emulsiona, pasado ese tiempo la empecemos a mover poco a poco pero tiendo cuidado que no entre aire hasta que esté todo el aceite perfectamente integrado. En este momento añadimos la ralladura de la lima y podemos probar la mahonesa por si es necesario rectificar la sal, para esta receta me gusta que esté mas líquida de lo normal pero es cuestión de gustos, será cuestión de echar más o menos aceite para dejarla más o menos densa.
Ya solo queda mezclar la mayonesa con el pollo y el aguacate, probar por su fuera necesario darle algo más de alegría con la mezcla de cayenas y dejar enfriar por completo. Es ideal dejarlo listo el día anterior de la celebración para integrar todos los sabores.
Antes de montar los sándwiches echaremos en el relleno un par de cucharadas de cebolla crujiente, lo hago en este momento porque si lo vamos a dejar un día para otro la cebolla absorberá la humedad de la mahonesa y toque crunchy se perderá.
Montaremos los sándwiches con gran cantidad de relleno.

Cuando lo haga, que lo haré, volveré por aquí amigo. Que maravilla!!
A por ello!!!! Os va a encantar, besos